¿Estás bloqueada? 3 Pasos para deshacerte de tus bloqueos y sentirte más libre

Sientes que estás bloqueada? Sabes que anhelas algo más pero no sabes porque no te atreves? En este post te comparto tres pasos para reconectar con tu vitalidad y tu energía creativa.
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Hola! Soy Stefania

Tienes objetivos, ambición y muchas ganas de trabajar pero notas que tus miedos, y voces interiores te impiden lograrlos?

Ha llegado la hora que dejes de dejarte guiar por tus miedos y empieces a creer en tu transformación.

En este artículo:

Si últimamente estás bloqueada, o has sentido que deberías saber lo que quieres pero no lo sabes, no estás sola.

Puede que tu bloqueo surga porque de repente te encuentras en una vida que no te representa al 100% (Y vamos, ni al 50%), pero… y si no tienes ni idea de cual sería la vida alternativa que te gustaría construir?

Si lo has hablado con amigas y conocidas, lo probable es que te hayan compartido consejos, del tipo: «¿Y porque no lanzas tu propia tienda de X?» O «Es que te deberías mudar a mi ciudad. Que creeme, que aquí no te aburrirías nunca.»

Y la verdad es que esos consejos te quedan cortos.

Porque no es que te falten ideas, pero ninguna idea te convence del todo, o te motiva lo suficiente.

Es eso lo que hace que estés bloqueada: la sensación de no saber lo que quieres.

La sensación de no saber lo que quieres

En la primavera de 2017, menos de un año después de haber dejado mi trabajo y haber empezado una nueva relación, decidí aceptar un trabajo en Google.

No era la primera vez que trabajaba para esa empresa, y tampoco se trataba de un rol que fuera especialmente nuevo para mí. Conocía desde antes a los clientes con los cuales iba a trabajar, a varios de los compañeros de mi equipo, al jefe de mi oficina, a los programas que iba a utilizar, a los procesos internos, y mucho más.

Pero lo que más me hizo decir que sí no fue el entusiasmo para volver a ello, sino una total falta de visión. Me veía incapaz de hacer cualquier otra cosa.

Trás haber dejado mi anterior trabajo, dónde ocupaba un puesto en el departamento de operaciones publicitarias, había pasado algunos meses explorando lo que era importante para mí: me había dado el tiempo de escribir largos artículos de diario, de asentar más en profundidad lo que había aprendido en mi curso de instructora de yoga, de pasar mucho tiempo en la naturaleza y con mi novio. Nos mudamos los dos, durante un tiempo, a un centro yoga en las montañas de Valdres, en el oeste de Noruega, con una vista estupenda sobre un lago helado.

Y si bien ese año lejos del mundo corporativo había sido magnífico y enriquecedor, no tardé en darme cuenta de qué todavía no tenía las ideas claras sobre la dirección que quería tomar en mi vida.

Es más, porque yo no las tenía, regularmente me pasaba que los demás me arrastraban a sus proyectos, sin que yo bien supiera cómo de repente me tenía que dedicar diez horas al día al desarrollo de la web de otra persona, por un sueldo ridículo.

De repente, tenía la sensación de ser un insecto, al que todo tipo de araña querría comer. No decía que no a las cosas que no quería, y eso no me dejaba el espacio de ni siquiera preguntarme a qué quería decir que sí.

Por lo tanto, era como si no tuviera un compás interno que funcionara. Andaba pérdida por la vida: bloqueada.

Estás bloqueada? A veces la sensación de no saber lo que queremos nos hace sentir cómo si no tuvieramos alternativas, y sin embargo es porque las vamos descartando, por miedo.

10 síntomas de qué quizás estás bloqueada

Naturalmente, las síntomas de un bloqueo son completamente distintas en cada una de nosotras. A mí me gusta subrayar que las temáticas pueden ser parecidas, pero es en los detalles que se expresa nuestra unicidad.

Sin embargo, aquí he recopilado una lista de 10 síntomas típicos de un bloqueo por falta de motivación o de visión:

  • Te dices que deberías estar contenta, que lo tienes todo, pero en realidad sientes que algo falta
  • Pones regularmente en duda tu valor
  • Sientes una falta de interés generalizado por la vida. Muchas cosas te aburren.
  • Te falta un compás interno: en lugar de sentir en tí si estás en el buen camino, te encuentras una y otra vez en la búsqueda de la aprobación de los demás
  • En ocasiones, cuando escuchas la trayectoria de otra persona, sientes envidia y/o te dices que “para ella tiene que ser más fácil”
  • El problema no es que no tengas ideas. El problema está en que no logras enfocarte en ninguna de ellas. Además, cuándo intentas ponerte con una idea, no disfrutas con ella, pero te falta la motivación para creer realmente en tus ideas y tus metas
  • No quieres generar a partir de la gana pura de generar. Tienes demasiado apego al resultado, al impacto de tu creatividad. Pretendes tener éxito a toda costa y rápido, o pretendes que tus proyectos se manifiesten de una manera específica. No te concedes la posibilidad de disfrutar del proceso. 
  • Te sientes como si esperaras el permiso de alguien para poder hacer lo que te propones, como si todavía estuvieras en tu clase con la profesora Rottenmeier mirandote mal (En tu opinión)
  • Estás poniendo el enfoque de tu felicidad en algo o alguien que no eres tu y no depende de tí
  • Tienes mucho miedo a morir, y mucho miedo también a admitir tus miedos.

Estar bloqueada por miedo a explorar lo que realmente quieres

Pero cual es, en el fondo, el origen del bloqueo?

En muchos casos, el bloqueo encuentra sus origenes en el miedo que nos dá explorar lo que realmente queremos. 

Yo pasé más de dos años en el limbo: dos años de días pasados a lado de una ventana con una espectacular vista sobre la zona de Aker Brygge en Oslo, que sin embargo no me llenaba, porque lo que me imaginaba era mi vida como escritora, coach, blogger, y podcaster.

Explorar lo que realmente quería, me daba miedo

El tema es que el miedo paraliza.

Las cosas empezaron a cambiar, tímidamente, sólo en el año 2020, cuándo por fin, y después de haber dejado ese trabajo que no me hacía feliz, empecé a cambiar mi discurso interior.

Dejé de repetirme mensajes que no hacían otra cosa que hacer que me bloqueara más, y empecé a repetir otros.

Por ejemplo, en lugar de afirmar que no era lo suficientemente buena para escribir unn novela, empecé a decirme que estaba aprendiendo a escribir una novela. En lugar de creer que no podía trabajar como freelance, empecé a activarme para ganarme la vida como autónoma.

Tres años después, estoy revisando mi memoir, que ahora ya es un libro de más de 400 páginas, con mi editora. Y aquí estoy, trabajando cómo coach.

El miedo como hoja de ruta hacia una «Tu» más libre  

Cheryl Strayed, autora de Salvaje, habla del miedo cómo de una hoja de ruta. «Cuándo escribes,» observa, «si estás escribiendo algo verdadero, algo importante, algo cierto, sientes miedo. Y esa no es una buena razón para parar,» dice.

En su memoir sobre su ruta a través del Pacific Crest Trail, Cheryl Strayed explica que el miedo nace de historias que nos contamos y, escribe

«Decidí contarme una historia distinta […] y muy pronto dejé de tener miedo.»

Cheryl Strayed

Eso puede parecer fácil de decir, pero la verdad es que siempre tenemos alternativas y opciones, y cuándo no las vemos, a menudo es porque descartamos de entrada aquellas que precisamente nos dan miedo.

Podemos entender el bloqueo cómo un mecanismo de homeostasis: una forma de mantener el equilibrio.

Lo que nos bloquea, de hecho, son convicciones y creencias que hemos desarrollado en algún momento para asegurarnos el amor, la protección, el bienestar.

No son creencias que surgen de la locura o de un límite personal.

Evidentemente, si hemos decidido estar en una situación durante tiempo es porque tenemos interiorizada la idea de que las alternativas serían peores.

Y sin embargo, llega el momento en qué esa historia o creencia que nos ha protegido cuándo la desarrollamos, se vuelve obsoleta.

El miedo que podemos sentir frente a la idea de deconstruirla es una especia de vertigo: el miedo a descubrir quien podemos ser sin esa ley que hemos respetado durante tantos años. Eso nos puede parecer desestabilizador.

La buena noticia es que no tenemos que hacerlo todo a la vez. Podemos ir por pasos. 


La única constante en la vida es el cambio.

Así que la pregunta no es, quieres o no quieres cambiar. La pregunta es, estás dispuesta a trabajar sobre tí misma para que tu vida cambie en la dirección que esperas?

En “Segunda Estrella a La Derecha” comparto cada mes reflexiones y ejercicios para inspirarte en tu proceso de transformación.

Te apuntas?


3 Pasos para que dejes de estar bloqueada

Como ya decía arriba, si actuamos de cierta forma es porque tenemos en nuestra cabeza un mapa que nos permite darle un sentido al mundo en el cual nos movemos. 

Si te pones a dibujar un mapa de tu ciudad, verás que te surgirá automático dibujar primero a tu barrio, y que en el barrio, lo que mejor conoces: las tiendas a las cuales vas, las casas de tus amigas, o conocidas.

Ahora, imagínate cambiar ese mapa. Imagínate que en lugar de indicar los sitios que tú sí conoces, el mapa indicara otros. Sería cómo si estuvieras en otro barrio.

Y el estar en ese otro barrio te obligaría a hacer cosas distintas: en un mapa de sólo gimnasios, será difícil que te tomes una caña, ¿verdad?

El primer paso para dejar de estar bloqueada consiste precisamente en eso: establecer un nuevo mapa.

Paso 1: Dibujar un mapa nuevo

Imagínate haberte planteado dejar de tomar alcohol y hacer más ejercicio. Lo normal sería que, en tu día a día, intentaras de ir más a menudo al gimnasio, y menos al bar. 

Eso presupondría haberte dado cuenta de qué dónde más tomas alcohol es el bar.

Cuándo notas que no sabes lo que quieres, o que constantemente tienes poca energía, lo primero que deberías hacer es tomar conciencia de por qué.

¿De dónde surge ese no saber lo que quieres? Qué es lo que sí te dices en tu cabeza?

Cuándo te notas aburrida, triste, sin ganas, ¿qué te estás contando? 

El objetivo no es hacer una lista de lo que ya sabes que crees sobre tí misma, sobre los demás y sobre la vida, sino una lista de creencias de las cuales aún no te has dado cuenta

Paso 2: Observar cómo te sientes cuándo te dejas llevar por tus bloqueos

Lo típico es que nuestras creencias sean unas cuantas, y con voz bastante persistente.

En la época en qué miraba a Aker Brygge desde la ventana soñándome podcaster mientras trabajaba de Account Manager en Google, lo que me decía mi voz interior una y otra vez es que no tenía nada de interesante que decir.

Eso me hacía sentir pequeña, y cómo si no tuviera espacio de maniobra, cómo si no tuviera aire.

Y porque esa voz me quitaba el aire, lo que hacía era intentar matarla a ella, poniendo por encima la voz de algún otro.

Me ponía un podcast o una meditación, y absorbía ideas como si fueran oxígeno, una manera estupenda y aparentemente enriquecedora de no hacer absolutamente nada con mis propias ideas.

Acababa ganando la voz interior: convencida de que no tenía nada que decir, me pasaba la gran mayoría de mis días callada (Pero no en silencio, sino escuchando a esa voz).

Parafraseando el meme de Bill que arrasó en Facebook hace unos años, “No seas como Bill” (Es decir, no seas como yo).

En lugar de rendirte a la sabiduría de tu voz interior, lo que puedes hacer es observar cómo te sientes cuando te visita.

Qué observas en tu cuerpo cuándo te dices que no puedes cambiar de trabajo, o que nadie más te va a querer, o cualquier otra cosa que tu voz interior te esté diciendo?

¿En dónde notas esa sensación? ¿Cómo se mueve?  

Paso 3: Observar cómo actúas cuándo te dejas llevar por tus bloqueos

El tercer paso, como te conté arriba, consiste en observar cómo actúas cuándo te dejas arrastrar por esas creencias que te hacen sentir que la vida no fluye. 

¿Qué haces cuándo te has sintonizado sobre la frecuencia de tu bloqueo? 

¿De qué manera esa forma de actuar refuerza lo que ya crees?

¿De qué forma podrías actuar para demostrarte a tí misma que lo que crees no es verdad? 

Acuérdate que tus creencias son como frecuencias de radio. Cómo bien sabes, cuando sintonizas tu radio sobre una frecuencia específica, lo que pasa NO ES que las otras frecuencias desaparezcan. Es que tu dejas de escucharlas.

Y de la misma forma que puedes cambiar frecuencia de Radio Pop Music a Radio Hip Hop, puedes cambiar frecuencia de Radio Bloqueo a Radio Posibilidad

Te gustaría lanzarte en un proceso de cambio más profundo para soltar bloqueos y explorar posibilidades? Descargate el WorkBook “25 preguntas clave para cambiar la forma de relacionarte contigo misma.”  

Stefania

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